IEDGE – Dirección Simple, hacer fácil lo difícil


¿Cuántas veces le ha pasado que un proyecto se estanca por no priorizar correctamente o por no establecer un plan inexpugnable? ¿Por qué continuamos con la misma costumbre de resolver lo inmediato en tiempo real cuando en realidad no es lo más trascendente? ¿Por qué motivo se nos hace difícil ver la “Big Picture” y decidir estratégicamente? ¿Por qué priorizamos procesos organizacionales renovables y rezagamos lo que realmente agrega valor? Si la complejidad y la velocidad nos agobia ¿Por qué buscar soluciones complejas?

Bueno pues ahora quiero retomar la simplicidad, que informa sin amenazar, instruye sin intimidar. En post anteriores hemos comentado que la Dirección de Personas 21.0 en organizaciones con una apropiada simplicidad hace que las personas piensen y razonen sobre la naturaleza del cambio en formas que las hace sentir más confortables.

A preguntas complejas, breve y bueno, respuestas simples… simplicidad es:

  • Ser directo y respetuoso al externar ideas, opiniones o críticas
  • La regla del juego, primero definir tiempo y costo
  • Cuestionar al cliente de forma disruptiva
  • Competir con claridad
  • Tener disciplina para agregar sentido en lo que se hace
  • Ser cuidadoso en manejar el tiempo y la atención de las personas

En el día a día, el ejemplo más claro es cuando ingresamos en cualquier sitio en la web que es exitoso, con buena navegación y nos damos cuenta que la simplicidad, claridad y conocimiento riguroso están en constante actualización. Esta es la razón del porqué algunas personas prefieren comprar online en lugar de ir de “Shopping”, por la libertad, sencillez y variedad de elección, sin tanto lío.

En una compañía “simple” las personas realmente tiene la convicción de que la empresa lo ayudará a trabajar más fácilmente, donde la información y la infraestructura están diseñadas justo alrededor de quienes las utilizan. Tomar dos o tres semanas más para lograr un proyecto más simple o más accesible puede ahorrar meses por definiciones poco claras.

Diseminar claridad es entender primero que necesitan los demás para trabajar más inteligentemente. Hoy en día elegir entre infinitas posibilidades es la parte más difícil de cualquier labor, cuando la información es abundante y el recurso más preciado es el tiempo de las personas y su atención, pero ¿Cómo se tiene sensatez ante tanta velocidad?

Siendo disciplinado respecto de cómo le damos sentido a las cosas que nos rodean. “El gran problema del ser humano es que casi nunca sabe lo que quiere” Montaigne

Se trata de la capacidad para ordenar, otorgar sentido y conectar todo lo que demanda nuestra atención. Debemos reflexionar como crear claridad. El conocimiento y resultados que generamos están relacionados directamente con la forma en la que utilizamos el tiempo y atención ajena mientras tratamos de terminar el trabajo. De lo que se desprende que el peor competidor es la confusión del día a día.

Silvia Ahumada (@silvia_ahumada)

Profesora de Dirección de Personas

Fuentes:

*Notas del autor

*Knowledge Wharton 2009

Nota: Le invito a que consulte la Especialidad Europea en Dirección de Personas

* Los contenidos publicados en este post son responsabilidad exclusiva del Autor.

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