IEDGE – Día de la mujer


Carta abierta a todas las Mujeres.

Como Directora General de IEDGE Business School, siempre he defendido que el principal activo, no sólo de una empresa sino de toda sociedad, somos las personas.

No es fácil definir la problemática y los retos, que en el día a día, enfrentamos las mujeres profesionales: lograr mejores oportunidades de desarrollo, salarios menores en puestos con similares tareas y responsabilidades, políticas mejorables de conciliación del trabajo y familia… en fin, numerosas situaciones que lidiamos y es necesario enfrentar para lograr un esquema de equidad en nuestras empresas.

Para que ésta realidad cambie, debemos trabajar en una mejor cultura corporativa y aconsejar a las personas que toman decisiones. Desafortunadamente, en más ocasiones de las que nos gustaría, muchas iniciativas para crear condiciones de equidad se frenan porque muchos directivos, propietarios o accionistas, tienen temor a perder el “control”. La buena noticia es que esto está cambiando, es una cuestión de tiempo, y aporto mi grano de arena para que mis alumnas, profesoras y colaboradoras trabajen en entornos más equitativos.

Liderar personas significa gestionar y motivar a nuestros colaboradores para que consigan más y mejores capacidades… que mejoren en sus carreras profesionales. Personalmente, intento que mis colaboradores tengan y crean en una vida con valores, que sepan adaptarse emocionalmente a las situaciones diarias y que dispongan de ejemplos cercanos de equidad. Creo firmemente que con este estilo de dirección es mucho más sencillo plantear escenarios con soluciones tangibles a problemas reales. El talento es importante, pero lo más importante es ser una buena persona. No se trata de conciliar, se trata de “Integrarnos”.

Y sobre la base de esta creencia, las empresas debemos lanzar iniciativas para que las mujeres tengamos las mismas oportunidades en el terreno laboral y nuestras carreras no se vean perjudicadas por el mero hecho de ser mujeres. El cambio que tiene que llegar, es cultural.

Gandhi, dijo, «Sé tú el cambio que quieres ver en el mundo». Si pensamos que para tener una sociedad equilibrada debe haber más mujeres emprendedoras y en puestos directivos, tenemos que ser nosotras mismas las que creamos esas oportunidades.

Debemos trabajar para transformar el mercado laboral y optar a conseguir las mismas oportunidades para desarrollar nuestro talento en el ámbito profesional y humano, generando lealtad y optimismo por las tareas realizadas.

Estoy segura que las personas excepcionales tienen la capacidad de desarrollar sus fortalezas. Las mujeres, por naturaleza, sabemos liderar emocionalmente, podemos inspirar y dar sentido para que cada persona sienta la trascendencia de su aportación personal al proyecto común.

Las mujeres emprendedoras o las que ocupamos responsabilidades directivas, somos las que debemos crear las condiciones de formación y oportunidades para conseguir entornos de equidad y bienestar. Es estratégico para una empresa la necesidad de dar libertad para exigir responsabilidad.

Una persona motivada rinde un 80% más. Pocas cosas tienen mayor impacto en la cuenta de resultados que el compromiso y la lealtad. Sería interesante que nos preguntáramos… ¿Qué estamos haciendo nosotras para conseguir equidad?

¡Feliz Día de la Mujer!

 

Silvia Ahumada

Directora General

IEDGE Business School

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