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IEDGE – El cambio, la única constante


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Me he detenido a desarrollar en detalle el tema de la función de Planeación de la Producción porque es la mejor representante de las condiciones típicas que debe manejar, en muchos frentes distintos, el personal de Operaciones. Durante todo el Siglo pasado, las áreas operativas se concentraban en adecuar y controlar las condiciones de operación al interior de las plantas productivas, y esto dio grandes resultados en un entorno en el que las condiciones exteriores se comportaban de manera estable y ascendente. Todo lo que había que hacer era asegurar que cada día la organización fuera más productiva y las áreas comerciales se hacían cargo de colocar los productos producidos en algún mercado.

Sin embargo, esa etapa expansiva del mundo industrial ha quedado atrás para siempre. Aún con el tan esperado ingreso de las sociedades China e Hindú al mercado de consumo masivo (muchos expertos aseguraban que al contar estas comunidades con poder de compra, la demanda mundial de todo tipo de productos volvería a explotar generando una nueva etapa de crecimiento expansivo, sin embargo, esto no ha sido a si por una gran variedad de razones) vemos como las economías Europea y Estadounidense siguen sin volver a despegar y resolver sus problemas actuales.

¿Cómo entonces poner orden en un entorno en el que todo cambia tan rápida y continuamente? ¿Debemos  conformarnos con desempeños mediocres de nuestra organización debido a que hay poco que podamos hacer para controlas las condiciones externas que impactan en nuestra operación? Desafortunadamente, esta ha sido la respuesta de muchos directivos.

Ciertamente, para una generación de ejecutivos que basaron su desarrollo y éxito profesional en la búsqueda del control absoluto de sus organizaciones, un entorno en el que el cambio acelerado es la única constante parece no tener pies ni cabeza. Hemos vivido un siglo entero perfeccionando el arte de lograr eficiencias y reducir costos. Se nos ha inculcado que el tiempo es oro y que cada minuto desperdiciado en alguno de nuestros recursos tiene un impacto directo en nuestra rentabilidad. Nuestros indicadores de desempeño y remuneración económica nos recuerdan constantemente que no podemos desperdiciar ni un solo minuto. Vaya, ya hasta hemos aceptado que es necesario sacrificar nuestra vida personal y familiar en aras de lograr los niveles de compromiso que son requeridos para satisfacer las demandas de optimización que apenas hacen posible la supervivencia en nuestras organizaciones.

Y sin embargo, a pesar de todo este aprendizaje y sacrificio, las cosas no están saliendo como deberían. Es hora de cuestionar nuestros supuestos más básicos sobe la administración de las organizaciones y redefinir las reglas de comportamiento al interior. Como decía Einstein: “No podemos esperar resultados diferentes si seguimos haciendo lo mismo

El problema por supuesto, es que al cuestionar nuestras formas de hacer las cosas debemos entrar en terrenos en donde no nos sentimos tan seguros. Al cuestionar nuestros paradigmas fundamentales todo cambia, y lo más grave es que nuestro nivel de competencia disminuye drásticamente. ¿Ha intentado enjabonarse sosteniendo el jabón con la mano opuesta a la que siempre usa? Seguramente el número de veces que deberá recoger el jabón del piso aumentará significativamente, y sus movimientos no serán tan ágiles como acostumbra. El baño le tomará quizás 50% más tiempo.

De esta suerte, terminamos atrapados en un dilema muy complejo. ¿Debemos mantener y perfeccionar nuestros paradigmas actuales sobre la administración de organizaciones buscando solo niveles de sobrevivencia aceptando los altos costos sobre nuestros recursos financieros y humanos? o ¿Debemos  intentar nuevas formas de hacer las cosas aun reconociendo que existe la posibilidad de que no sobrevivamos el intento?.

¿En su organización, cual ha sido la elección?

¡Quedo a la espera de sus comentarios!

 

Gabriel López

Profesor de Dirección de Operaciones

Nota: Para aprender y convertirse en un especialista en Management, Marketing, Finanzas, Operaciones, Personas, Tecnología y Legal, les invitamos a que consulten el Master Europeo en Administración y Dirección de Empresas.

* Los contenidos publicados en este post son responsabilidad exclusiva del Autor.

¡Pronto grandes sorpresas en Facebook y Twitter!:


Comentarios


  1. Beto Mojica
    comento el día 16 de Noviembre a las 11:50 pm (#)


    Hola Gabriel, buenas tardes.

    A veces es necesario dar unos pasos atras para ver la situación desdes otro enfoque. Estamos tan cerrados a nuestra idea que no aceptamos propuestas nisiquiera de nosotros mismos.

    El cambio es constante. Tenemos que aceptar que el mundo alrededor de nosotros está cambiando… ¿por qué nosotros no debemos de cambiar?

    Saludos


  2. Enrique Esparragoza
    comento el día 18 de Noviembre a las 9:46 pm (#)


    En mi opinion, creo que el ser humano le tiene miedo a los cambios, todos debemos de hacer las cosas diferentes reconociendo que van haber tropiezos y muchas fallas y como la frase de Einstein “No podemos esperar cambios diferentes si seguimos haciendo lo mismo”

    Saludos.


  3. Fernando Pulido Soto
    comento el día 20 de Noviembre a las 10:02 pm (#)


    Hola Gabriel,

    en mi opinion debemos cambiar para poder obtener una beneficio mayor o el beneficio que deseamos. Nada es estatico, todo esta en constante cambio, igual en nuestra organizacion lo que ayer sirvio talvez manana ya no sirva. El EXITO PASADO NO GARANTIZA EL EXITO FUTURO… debemos estar preparados a la inovacion o morir.
    Saludos
    fernando


  4. Gabriel López
    comento el día 21 de Noviembre a las 9:16 pm (#)


    Desafortunadamente, pese a que nuestro intelecto nos grita que debemos cambiar, nuestras emociones a veces nos dicen cosas diferentes. Y peor aún conforme uno avanza en la vida. Con el correr de los años simplemente ya no tenemos la energía para emprender cosas como cuando somos jóvenes. De ahí que sea tan maravilloso encontrar empresarias maduras en nuestro grupo, como Alma y Amalia, quienes merecen , por el solo hecho de entrar en un programa de estos, mi mas sincera admiración y respeto. Ellas son ejemplos vivos de que cambiar no es opcional, sino necesario. Ojalá este país tuviera muchísimos empresarios mas como ellas.